ArchivoHabla, mexicano.
Se habla mexicano es un espacio dedicado a la expresión de la mexicanidad. Un rinconcito con sabor a México.


Hoy, hace 94 años, nacía Juan Rulfo, ¿qué pensaría del presente mexicano?

/ Wed May 16th, 2012 reblog

Un 16 de mayo de 1833, el General Adolfo López de Santa Anna asume la presidencia de México por primera vez, siendo sucedido y precedido por Valentín Gómez Farías en cuatro ocasiones.

/ Wed May 16th, 2012 reblog
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Érase una vez, un modelo rapaz llamado neoliberalismo.

El neoliberalismo es un modelo económico relativamente joven, un modelo que reparte el control de la economía al capital privado y que exonera al Estado de intervenir en los asuntos económicos nacionales. Esta doctrina fue ideada por el economista Milton Friedman, quien criticaba a las ineficientes burocracias de los gobiernos nacionales, pues, según él, impedían el funcionamiento óptimo del mercado. Friedman fue asesor de los presidentes Richard Nixon y Ronald Reagan, por lo que llegó a tener gran influencia sobre la estructuración de la economía global. Reagan, por su parte, comenzó a llevar las teorías económicas de Friedman a la práctica y, con el fin de permitir a las corporaciones operar libremente para maximizar sus ganancias en cualquier parte del mundo, se comenzaron a promover políticas de comercio libre,  privatización de empresas públicas y presupuestos equilibrados, es decir, se gasta lo que se recauda en impuestos.


En el caso de México, los vientos neoliberales llegan allá por el año de 1982, cuando se  declara ante el Fondo Monetario Internacional que no se puede pagar la deuda, por lo cual, se obliga a México a adaptarse a los modos de este organismo y cambiar su estructura económica, a estos cambios se les conoce como Programa de ajuste estructural.  Cuando Salinas llega al poder, se comienza una serie de modificaciones a la constitución, con lo que se entregan bienes de la nación a particulares nacionales y extranjeros. La gente cercana a Salinas se queda con  empresas públicas, con bancos y con las reservas mineras de la nación; crea con esta gente un grupo que le ayudará, económica y políticamente, a imponer un grotesco gobierno transexenal. Entre 1988 y 1993, fueron vendidas más de mil empresas estatales y unidades industriales,  se entregaron 18 bancos en poco más de un año y se promulgó la reforma al artículo 27 constitucional, con lo que se legalizó la venta de tierras ejidales y comunales, autorizó concesiones a particulares nacionales y extranjeros, además de derogar el impuesto a la extracción. Para ejemplificar la magnitud de sus acciones, diremos que para 1988, en la revista Forbes, sólo aparecía una familia mexicana, mientras que al final del sexenio de Salinas, aparecían 24 multimillonarios, ¿casualidad?


Desde aquel ya lejano 10 de noviembre de 1982, los gobiernos mexicanos, uno a uno, han aplicado el modelo neoliberal al pie de la letra, las consecuencias están claras. En tres décadas de gobiernos neoliberales la economía se ha estancado, México se ha convertido en un país importador, no produce. El neoliberalismo se sigue afianzando como una política económica que arrasa con todo a su paso, aumenta la pobreza y aumenta la concentración del ingreso. Incrementa la inseguridad, el narcotráfico y la delincuencia; se deterioran los servicios de salud, educación y bienestar social. Para el gobierno, el asignar recursos financieros a los ricos representa una inversión (véase, por ejemplo, FOBAPROA), mientras que el bienestar social es un gasto inútil. Con la imposición del sistema neoliberal  se  ha convertido al país, poco a poco, en propiedad privada; se han vendido recursos naturales, fábricas, sistemas de comunicaciones completos, servicios y un etcétera que parece no tener fin, ¡están vendiendo al país por migajas! En este sistema mientras más se invierte y tecnifica, más gente se arroja a las calles y se le orilla a la delincuencia, este neoliberalismo rapaz ha establecido al crimen organizado como economía rentable. En esta cruel lucha de gigantes el rico se vuelve más rico, el pobre más pobre. Pero, a pesar del evidente fracaso del modelo neoliberal, se han empecinado en mostrarlo como sinónimo de progreso y modernidad.


El neoliberalismo gusta del gobierno autoritario, se muestra receloso ante la democracia, además, el asesinato de opositores y el genocidio no les son ajenos. Este sistema se ha aferrado a deshacerse de todo lo que le significa una amenaza: la educación, la salud y la seguridad pública; sus primeras víctimas. El platillo favorito de este sistema es la pérdida y el deterioro del empleo, condimentándolo, claro, con el genocidio sistemático, negocio tan grotesco como productivo.  ¿De qué sirve este sistema salvaje a la humanidad? ¿No es acaso vil este sistema que nos mantiene maniatados? Aquí no pasa nada, nos espetan; no hay solución, aseguran. Y así, amordazados, nos arrastramos con el fusil del sistema directo a la frente.

-Por Osmar Villalobos Cristerna

4 Notes / Tue May 15th, 2012 reblog
1 Notes / Mon May 14th, 2012 reblog

¿Sabías que México es el mayor consumidor de tinte rubio para el cabello?

10 Notes / Wed May 9th, 2012 reblog
/ Wed May 9th, 2012 reblog
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3 Notes / Sat May 5th, 2012 reblog